VoS — MADRID / PARÍS — Una intensa e histórica ola de calor ha pulverizado los registros meteorológicos en Europa occidental, provocando graves problemas de salud pública, cortes en el suministro eléctrico y daños en las infraestructuras. España ha registrado los días más calurosos en un mes de junio desde que se tienen datos; la ciudad de Bilbao ha alcanzado una cifra inédita de 42,7 °C. Los servicios de vigilancia de la mortalidad han confirmado que, en solo cuatro días, al menos 212 personas han fallecido de forma prematura en España a causa de las temperaturas extremas.
La crisis climática está llevando al límite los servicios básicos de todo el continente. En Francia, la temperatura media nacional rozó los 30 °C, lo que obligó a las autoridades a detener la actividad de dos reactores nucleares para evitar que las aguas de los ríos colindantes se calentaran en exceso. Las agencias meteorológicas de Alemania, Suiza y el Reino Unido mantienen activadas las alertas rojas de forma consecutiva mientras la masa de aire cálido se desplaza hacia los Balcanes.
