VoS — CARACAS — El norte y el centro de Venezuela se enfrentan a una crisis humanitaria sin precedentes tras sufrir dos potentes terremotos consecutivos de magnitud 7,2 y 7,5. El desastre, que coincidió con un día festivo nacional, provocó fallos estructurales masivos en zonas urbanas de alta densidad, derrumbando por completo numerosos edificios residenciales en Caracas y La Guaira.
El Ministerio de Salud venezolano ha confirmado al menos 920 víctimas mortales y más de 4.500 heridos. No obstante, los equipos de ayuda de la ONU advierten de que la cifra final aumentará drásticamente, ya que hay más de 50.000 personas declaradas oficialmente desaparecidas bajo los escombros. Ante la magnitud de la emergencia, la comunidad internacional ha comenzado a movilizar equipos de rescate y ayuda humanitaria de urgencia.
